mayo 08, 2010

Lo he visto tantas veces que no se la solución.

"Cojo tu mano y andamos,
nos paramos nos besamos.
Después de un año nos matamos,
y tú eres esa puta de mierda
que ya no mira por mí,
y yo soy ese cabrón de mierda
que ya no mirá por tí."
     Me muevo por mi cuarto con el vaso de leche y los cascos puestos. Son casi las nueve de la mañana y todavía no he pegado ojo. Tengo metida en la cabeza el asesinato de esos dos periodistas del libro que me estoy leyendo, y la cara de la punky protagonista que me flipa y que de alguna forma me resulta 'algo' familiar. El tote y el niño que se me mete dentro, y tarareo la canción. ¿Y qué hago escuchando esta canción? Paso a tarántula, y me pongo 'tontona' con solo escuchar la voz de Kase-o. Ese tio me pone con su música. Abro la ventana y me impulso para salir afuera. Hace algo de frío, pero previniendo he cogido una sudadera gris que tenía encima del escritorio. Enciendo el mechero de vez en cuando pensando en todo y en nada. Intento concentrarme en los detalles más absurdos del libro, y formo una tésis en mi cabeza. Lo alcanzo de encima de la mesilla de la izquierda, la que está más cerca del ventanal, y lo abro por el marca páginas que, pongo entre mis piernas. Me sumerjo en la cuarta parte del libro, que empieza por el capítulo veintiuno, que va desde el Jueves de Pascua, 24 de marzo hasta el Lunes 4 de abril. A eso de las 9 y media mi madre entra en mi cuarto, y ve la cama hecha y a mi, apoyada en la pared de fuera.
-Otra vez sin dormir, ¿eh?
Me encojo de hombros y le sonrío. Se acerca y me da un beso en la mejilla. Y ofreciéndome un par de tostadas con mermelada de fresa va andando hasta la cocina. Le digo que encienda la cafetera, y que en cinco minutos salgo a desayunar. Voy al baño y me lavo los dientes por tercera vez esa noche. Empiezo a preocuparme de verdad por esta puta manía que tengo de limpieza bucal.
Agarro una tostada poco hecha de la mesa, mamá siempre sabe como me gustan las cosas, le doy las gracias por el desayuno, y le cuento que me he enganchado mucho al libro, que estoy contenta de haberlo cogido, y que tengo que ir abriendo el tercero.
Después de dormir un par de horas, a eso de las doce me meto en la ducha y salgo de casa.
"Te quiere, si claro, como amigo
quiere pulirse a toda la clase entera
menos tú y que seas testigo"
Termino con Tote por la calle.

1 comentario:

La caperucita que se comio al lobo. dijo...

eso de la limpieza bocal... ya somos dos.

Todo te da igual, cuando él

Todo te da igual, cuando él
es lo mejor que tienes.
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