mayo 03, 2010

El silencio cuenta a veces.

Me apartas el pelo que me cae sobre los hombros, dejándolo caer solo en uno de ellos, y apoyas la mejilla contra la mía, abrazándome fuerte, fuerte, como hacías antes. Reprimes una carcajada, no sabes por qué pero tienes tantas ganas de reír que casi te lloran los ojos.


-Jón, ¿sabes qué? Mola que me hayas traído aquí, sobre todo con el sol este, que ya te pone morena.

-¿Morena? Si pareces una rusita...-Te encojes esperando el golpe que seguramente, pensaste, te daría irritada. Pero, en vez de moverme, me quedo mirándote con una ceja alzada y una media sonrisa que se te mete bien a dentro. Te pones frente a mí y me agarras las mejillas acercándote tanto, tanto, que me tiembla la boca, y procurando que no lo notes, aprieto los labios; mientras, ignorándome, apoyas los tuyos en mi frente.

-¿Tú dando besos? Flipa, eh.

-No te rías, sabes que en el fondo, soy un cariñosón.

-Muy al fondo.

Me separo un poco, y te miro. Procuro no pensar en nada que tenga que ver contigo y acabo por echar a andar siguiendo el caminito entre la hierba. (Hierba, no ganja). Me sigues de lejos, y te fijas en que, aunque llevo pantalones cortos, en ningún momento me encojo por el dolor, y eso, que hay bastantes ramas rebeldes que se me enredan y me arañan.

Me giro, te miro y sonrío. Me quedo parada, y muevo la mano para que me des la tuya, y tú que das un salto y te pones delante de mí, entrelazándote con mis dedos y tirando.

-Eres una lenta.

-Tengo las piernas cortitas, no abuses de mí, chiquillo, hago lo que puedo…

Me miras con cara rara, pero de esas que parece que te vas a morir de risa en cualquier momento, y me pongo roja, roja.

Suelto la mochila en la hierba y me acerco al laguito, escrutando el fondo. ¡Hay pececitos! El agua está bastante clara, y sonrío porque otra cosa no, pero un bañito, me va a sentar que da gusto. Te me pegas a la espalda, y miras por encima de mi hombro, apoyándome las manos en la cabeza.

-au, au, ¡que me aplastas!

-Anda, no seas quejica, vamos a darnos un chapuzón, ¿sí?

-¿ahora? Yo tengo hambre, y me he traído el tarrito, primero me harto, y luego ya, nado hasta aquella orilla, ¿la ves? Esa que está tan lejos, así no engordo, o algo de eso, pero primero comer.

-Pero yo quiero que te baaaaaaaaañes...-Y me empujas un poco, doblando la resistencia que intento ponerte y mis deportivas que se mojan enteras.

-hey, para, para, ¡con ropa no!

Me doy la vuelta para apoyarme contra ti y empujarte hacía atrás. Aprieto los dedos contra tus costillas y tú que me agarras las dos manos, oprimiéndolas contra mi clavícula. Y me caigo de espaldas al agua, quedándome empapada de pies a cabeza.

-Te mato…

Los pantalones vaqueros chorrean, y mi pelo ya… ni se cuenta.

Te ríes, con los brazos alrededor de tu cintura, a carcajadas.

Sin camiseta y sin zapatillas te cuelas a mi lado y nadas hasta el centro. Y allí me quedo, con el pucherito puesto, y empapada, optando por no seguirte, porque realmente, el agua me da bastante miedo. Me rasco la clavícula y me paso los dedos por el pelo, inevitablemente ondulado.

Me tumbo en la orilla, con un nudo en la camiseta y los pantalones desabrochados, de cara al sol, y con las piernas aún metidas en el agua. Te sientas, apartándome el pelo cómo habías hecho antes, y lo enrollas en tu dedo. Te miro con el ceño fruncido y los ojos casi cerrados por el sol, y me sonríes, normalmente, nos faltan palabras, y allí nos sobran.

-Hay comida para dos, hoy te invito a cenar […]-Muevo la cabeza al ritmo de la música, y me miras sin saber qué es lo que canto, pero aceptando la, entre comillas, oferta que te hago.- Hoy el mundo quedará a tus pies, y la noche nos ayudará, a ser todo lo que quieras ser, y a olvidar, si la vida te ha tratado un poco mal-Te sonrío terminando la canción que lleva días en mi cabeza. Y ¿Sabes qué? Te divierte. Te divierte que estemos así, que estemos solos pero nos respetemos, y a mí, me pasa tres cuartas de lo mismo.

-Soy el peor de tus males, amorcito.

-Eres de los que hacen daño.

Me giro sobre mí misma intentando coger una flor y me incorporo para ponértela en la oreja, divertida.

-Eh… ¿qué haces, nana?

-Estás divina, eh.

Enarcas una ceja y chasqueas la lengua haciéndote el ofendido.

-¡Eso me ha dolido, que lo sepas!

Al final, con tanta risa, tanta agua, y tanta comida, acabamos los dos dormidos sobre la hierba medio acurrucados, mi cabeza sobre tu hombro, y tu brazo debajo de mi nuca. Todavía tengo en la mano una cucharita llena de miel, y el regusto dulzón en el paladar, junto con el amargo del Marlboro.

Vamos a dejar las drogas para otro día, que hoy no vienen a cuento.

4 comentarios:

Queen of Hearts dijo...

La verdad es que no estoy para nada de acuerdo con el comentario que me has dejado.
El amor no hace daño, puede tener sus altibajos, o sus momentos más débiles y de sufrimientos, pero no hace daño, cuando duele es dependencia, aguantar por miedo a acabar con la relación, como quieras llamarlo, pero ya no es amor. Las cosas buenas no pueden compensar las malas, así como las malas no pueden opacar las buenas. No digo que las parejas no discutan y tal, pero cuando deja de ser algo puntual, es dañino, y entonces, para mí, deja de ser amor.
Puede dolerte que no sea un amor recíproco, y cosas así, pero todos sabemos que esto es algo superable.
Y cuando una persona te grita y te golpea, aún mucho menos. Entonces ya es algo enfermizo.

Espero que no te tomes a mal mi comentario, que al hablar las cosas por internet ya se sabe que pueden sonar diferentes a como uno quiere decirlas, por eso ya te digo que no va de mal rollo :) solo es mi humilde opinión.

¡Un beso!

Ast dijo...

No siempre para sonreir hace falta tener las drogas al lado, pequeña

Michelle Rain dijo...

premio..

Queen of Hearts dijo...

jaja no te preocupes, lo de mal rollo te lo he dicho pq más de una vez me ha pasado que solo estoy opinando y la otra persona se lo toma como si me hubiese lanzado a su cuello, y no iba a esas xD, pero lo dicho, es lógico que haya confusiones cuando se habla por internet.

Y bueno, diferimos un poco en la opinión de ese tema, pero de eso se trata, de que cada uno tenga su opinión y podamos comparirlas :)

¡Un besote! nos leemos.

P.D: ahora me estaba sonando la música de tu blog y me ha hecho gracia escuchar la de "verde". No conocía a muchas personas que escuchasen Betagarri ^^

Todo te da igual, cuando él

Todo te da igual, cuando él
es lo mejor que tienes.
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