marzo 18, 2010

Los gestos valen más que mil palabras, Mario.

Carolina cierra los ojos y se deja llevar por el olor a hierba y agua. La barca se balancea suave en mitad del lago, y ella apoya la cabeza sobre su mano, tatareando una canción.
Mario la mira con los ojos entrecerrados y la llama con un solo chistar.
-Dime
-¿Nos vamos ya?
-Espera un ratito más, solo un ratito...
Entre el baibén de la barca, y el perfume tan fuerte de Carolina, se está mareando y no sabe si estará igual de guapo, después de sacar el desayuno.
-Estoy un poco...
Ella abrelos ojos y le mira, ladea la cabeza con una sonrisa dulce y agarra los remos para llegar a la orilla.
Defiende el bien de los demás, antes que el suyo.
Que mujer, piensa Mario.

No hay comentarios:

Todo te da igual, cuando él

Todo te da igual, cuando él
es lo mejor que tienes.
Creative Commons License Todos los textos y fotos que están aquí escritos o colgados, son míos.licencia de Creative Commons. Respétalo, por favor, y no te los descargues.